miércoles, noviembre 29, 2006

CHINA INVIERTE EN TÍBET, PERO LA FE ES TODAVÍA AGREDIDA

A pesar del dinero canalizado hacia la economía tibetana, los residentes permanecen como extraños ante sus gobernantes Por Alexa Olesen Associated Press 26 de Noviembre de 2006 NAQU, Tíbet – En el extendido corazón de Tíbet, donde yaks y ovejas superan por lejos en número a la gente, el burócrata chino Duan Xiangzheng describe como la carne orgánica de la región recorre rápidamente las 1800 millas hasta Shangai y llega a las mesas de comida, doblando los ingresos de los pastores. “Esto no es un sueño o una ilusión” dice el jefe comunista de la prefectura de Naqu. Él apunta al nuevo tren de alta velocidad que corta Naqu, conectando la franja del tamaño de California de gran altitud y sus 355 mil nómades y sus 7 millones y medio de cabezas de ganado con el resto de China. “Antes, enviar una cabeza de yak por estos caminos de las altas montañas al mercado interior significaba una pérdida financiera” dijo. “Ahora, nosotros tenemos el tren, y queremos dinero y queremos a nuestras familias tibetanas y a la gente común ocupada y bulliciosa” Los líderes chinos están invirtiendo billones en mejorar el sustento y ganar el apoyo popular en un Tíbet que es crónicamente empobrecido y tenazmente resistente al gobierno chino. Si sólo ellos pudieran lograr que los tibetanos los aceptaran. Lawang, de 23 años, hijo de pastores nómades de Naqu, dijo que su familia no quiere hacer una matanza de animales en masa, ni siquiera por más dinero. Él dijo que las ovejas y los yaks son como de la familia, pastando cerca de las carpas y proveyendo leche, lana y carne. “Una vez al año nosotros matamos algunos de nuestros animales, pero sólo tantos como nosotros necesitamos” dijo Lawang, quien, como muchos tibetanos lleva un solo nombre.” “Y cuando los matamos, nosotros lloramos y los animales lloran también” Un conflicto de expectativas se está intensificando entre los tibetanos y sus gobernantes chinos. En los años recientes, Beijing ha dado a Tíbet todo, desde celulares, redes de radio y TV y caminos, hasta el “Tren al cielo” de 4.2 billones de dólares, entre Beijing y la capital tibetana, Lhasa. Pero se ha atacado el corazón de la identidad tibetana –su fe budista- al demonizar a su líder espiritual, el exilado Dalai Lama y limitando cómo y dónde ellos pueden venerarlo. Más que convencer a los tibetanos, la táctica del palo y la zanahoria china parece estar profundizando el abismo. En Lhasa, Beijing está gastando 22 millones de dólares en restaurar el Potala, el palacio en la cima de la colina donde el Dalai Lama vivió hasta que huyó a la India en 1959.-

lunes, noviembre 27, 2006

Video del Libro Tibetano de la muerte (Primera parte)
Nosotros, los tibetanos, gozamos de la reputación de ser muy espirituales, aunque solemos consideramos a nosotros mismos como bastante prácticos y realistas. Por ello consideramos nuestro sistemático estudio y análisis del proceso de la muerte humana como una cauta y práctica preparación para lo inevitable. Después de todo, no hay uno solo de nosotros que no vaya a morir, más tarde o más temprano. Así que el cómo prepararse para la muerte, el cómo pasar a través del proceso con el menor trauma posible, y lo que viene después de la muerte, son cuestiones de vital importancia para cada uno de nosotros. Sería poco práctico no estudiar estos temas con el sumo cuidado y no desarrollar métodos para tratar con la muerte y el morir de una manera hábil, compasiva y humana

jueves, noviembre 23, 2006

TIBETANO SE INMOLA FRENTE A HOTEL DE PRESIDENTE CHINO EN INDIA

Associated Press Thu, Nov. 23, 2006 MUMBAI, India - Un activista desplegó una bandera tibetana y se prendió fuego, el jueves, frente al hotel de esta ciudad donde se hospedaba el presidente chino Hu Jintao, quien sostenía reuniones con empresarios indios. Hasta antes del jueves, las autoridades indias habían impedido con éxito la realización de protestas durante los actos realizados por Hu en su visita. La policía impuso un estricto cerco en todos los lugares a los que ha asistido el presidente chino. Varios activistas acusaron a India de abandonar a los tibetanos en un intento por no avergonzar a Hu. Lhakpa Tsering y otros seis jóvenes tibetanos lograron llegar justo frente al hotel Taj Mahal Palace & Towers en Mumbai (antes Bombay). Sus dos taxis aparcaron frente a un estrecho cordón policial frente al hotel. Los ocupantes descendieron y comenzaron a corear consignas contra la ocupación del Tibet por parte de China. Luego, Tsering roció un líquido en sus pantalones y les prendió fuego, de acuerdo con un fotógrafo de The Associated Press que se encontraba en el lugar. Varios policías derribaron al activista y extinguieron las flamas. En ese momento, Hu estaba dentro del hotel, donde se preparaba para hablar ante 300 empresarios indios y una delegación comercial china de 250 integrantes. La policía se llevó al sujeto para interrogarlo. El jefe policial de Mumbai, A.N. Roy, dijo que Tsering, jefe del Congreso Juvenil Tibetano en la ciudad meridional de Bangalore, no sufrió heridas graves.

viernes, noviembre 17, 2006

UNA GENERACION EN PELIGRO

La Vida de los ninos Tibetanos Bajo la dominacion China Este Reporte llevado a cabo por el Comité Internacional de Abogados para Tíbet investiga hasta qué grado el gobierno chino respeta y promueve los derechos humanos de los niños/as tibetanos en tres áreas: detención, tortura y otros maltratos hacia los niños/as involucrados; educación; atención médica y nutrición. Desde la perspectiva de los derechos humanos este reporte describe el impacto de la dominación China sobre los niños tibetanos. Esperamos que este Reporte sirva para ilustrar una mejor comprensión acerca de la vida presente y posiblemente futura de los niños tibetanos; de tal manera que se tomen los pasos necesarios para salvaguardar su bienestar. A continuación sigue el reporte de nuestra investigación: v Detención. Las autoridades chinas detienen arbitrariamente a los niños/as tibetanos, casi siempre en condiciones deplorables, reteniéndolos por meses, y aún años, sin un proceso adecuado. Los niños/as tibetanos pueden ser detenidos en estaciones de policía; centros de re-educación a través del trabajo"; y prisiones. Los niños/as pueden ser aprehendidos bajo sospecha de estar involucrados en actividades nacionalistas tibetanas; por intentar huir a India, ó a Nepal; o por actos tan inocentes como la búsqueda de un pariente, o por quejarse acerca del tratamiento médico de algún amigo. Las autoridades estatales niegan a los niños/as detenidos el acceso a abogados, así como a sus parientes. No reciben ningún tipo de ayuda (consejo) legal. Muchos de los detenidos por supuestas actividades políticas son "sentenciados" por un período aproximado de uno a tres años, además del tiempo que hubiesen pasado bajo interrogatorio antes de ser sentenciados. Los niños/as que tratan de huir de Tíbet son detenidos por un período más corto (generalmente durante un mes; pero en algunas ocasiones, por mucho más tiempo). v En general todas las instalaciones de detención se caracterizan por encontrarse en condiciones deplorables: cuando reciben alimento- éste es muy escaso; además de recibir muy poca agua. No existen camas y total falta de higiene, el suministro de luz es pésimo, y carecen absolutamente de atención médica. v Tortura. Generalmente los niños/as detenidos por supuestos delitos políticos sufren el mismo tipo de interrogatorios y torturas que los adultos tibetanos acusados de actividades políticas. Los oficiales chinos en ocasiones torturan a los niños/as tibetanos (hubo un caso de un niño tan pequeño como de cuatro años edad) intimidándolos y castigándolos con el fín de obtener información y confesiones. La tortura más frecuentemente consiste en golpes (empleando todo tipo de objetos); desde los puños, hasta las botas militares; látigos; palos, y tubos metálicos. Del mismo modo, existe la tortura con instrumentos eléctricos para marcar al ganado; los cuales son aplicados en las zonas más sensibles del cuerpo infantil. Otras formas de tortura contra los niños/as incluyen quemaduras; ataques con perros; y sostenerlos en posiciones dolorosas. Igualmente reciben tortura psicológica, como el confinamiento solitario; amenazas a los padres de los niños/as, o forzándolos a presenciar la tortura hacia sus familiares y amigos. Además, las niñas de mayor edad pueden quedar sujetas al abuso sexual, mientras estén bajo custodia. Los niños/as tibetanos, sospechosos de albergar sentimientos nacionalistas, o de participar en actividades "políticas", tales como manifestaciones pacíficas, son quienes sufren la tortura más severa. A la fecha no existe en China ninguna evidencia oficial acerca de responsables de torturar a niños/as tibetanos que hayan sido llamados a cuentas. v Castigo Corporal. Los maestros en las escuelas primarias tibetanas emplean rutinariamente castigos corporales de una manera que generalmente se establece como tortura por definición de la Ley Internacional. Los maestros utilizan castigos corporales para castigar a los niños/as tibetanos por llegar tarde; también por deficiencia en el aprendizaje durante la clase, o en exámenes; por no cumplir con sus tareas ó por faltar en actos de connotada significación política. Por ejemplo, mostrar negligencia al sostener la bandera de China, tal como se requiere durante una asamblea. Los castigos corporales incluyen golpes con palos, con bambú punzante; látigos; alambres; escobas; y cinturones. Además, son forzados a arrodillarse sobre objetos puntiagudos o cortantes, como: vidrios, piedras o barras de acero afiladas, con las cuales muchas veces les aplican descargas eléctricas. Por lo que se refiere a las escuelas primarias "mixtas" de alumnos chinos y tibetanos, aparentemente los maestros chinos infringen a los estudiantes tibetanos castigos corporales más frecuentemente – y con mayor severidad- en comparación con los estudiantes chinos. Muchas veces, los maestros humillan y hostigan pública y verbalmente a los estudiantes tibetanos. De nuevo, las formas más severas de castigo corporal son aplicadas a los niños/as tibetanos cuyas palabras o acciones, puedan ser percibidas como expresiones de identidad nacional tibetana. En algunos casos, las autoridades escolares cooperan con la policía del estado para infringir castigo corporal. v Acceso a la Educación. Muchos niños/as tibetanos carecen de acceso a una educación adecuada debido al alto costo de la misma, a la escasez de escuelas en regiones remotas, al reciente cierre de muchas escuelas privadas tibetanas por parte de China, y a la incapacidad para pagar sobornos o la falta de "contactos". La Ley china prohibe las colegiaturas, pero permite a las escuelas cobrar "cargos misceláneos". Estos incluyen cuotas por admisión, registro, pupitres, sillas, libros y uniformes; así como diversas multas y contribuciones "especiales" para los maestros. Algunas escuelas primarias también cobran colegiaturas a pesar de ser prohibido. Por consiguiente, en la práctica muchos niños/as tibetanos no pueden costear la escuela. En las regiones rurales y entre los nómadas, donde reside más del 80% del pueblo tibetano, existe menor número de escuelas primarias. Muchos niños/as de dichas áreas tienen que viajar horas o días para llegar al plantel más próximo; y por lo tanto, no resulta práctico asistir a la escuela, aún cuando sus familiares pudiesen costearla. En años recientes, el gobierno chino ha elegido devolver a las comunidades locales el gasto de la educación primaria. De hecho, los fondos del gobierno central destinados a la educación primaria para niños tibetanos son envíados a escuelas estatales de los centros urbanos; las cuales atienden en forma creciente a una población estudiantil que incluye principalmente a los niños/as de los colonos chinos. Algunas ocasiones, los niños/as tibetanos que habitan en las regiones remotas de Tíbet, asisten a escuelas "comunitarias", -mantenidas con impuestos locales y contribuciones "voluntarias"–; pero generalmente éstas son de calidad inferior, con instalaciones inadecuadas, y maestros poco calificados. Sólo recientemente, algunos niños/as tibetanos de dichas regiones pueden asistir a escuelas privadas auspiciadas por beneficencia extranjera; a ingresar a los monasterios; o quedar bajo la tutela de maestros religiosos. Sin embargo, las autoridades del Estado han cerrado, o tomado la dirección de algunas de estas escuelas; en parte porque en ellas se enseñan materias de historia, religión, o cultura tibetana. Las autoridades consideran que estas materias son "políticas". Por último, el acceso que tienen los niños/as tibetanos a la educación, especialmente para secundaria o preparatoria está muy restringido debido a que sus padres no cuentan con el guangxi; "contacto" debido con el sistema escolar chino, y la jerarquía del partido comunista. v Contenido de la Educación. La educación en las escuelas primarias tibetanas no sirve para preparar a los niños/as para una educación superior, empleo y el desarrollo de su potencial total; si no más bien para adoctrinarlos política, social y culturalmente. Tanto el medio de educación en el idioma chino prevaleciente, así como el plan de estudios (historia, política y cultura china) prueban –confirman- esta tendencia. En muchas escuelas primarias tibetanas, frecuentemente emplean el idioma chino como el medio principal de enseñanza. Muchos niños/as tibetanos encuentran enajenante y difícil aprender en un idioma diferente a su lengua nativa. En muchas escuelas primarias, en gran medida se considera el tibetano como un segundo idioma. Al mismo tiempo que el plan escolar enfatiza la prioridad y superioridad de la cultura china; mientras que denigra –algunas veces de forma tácita; aunque generalmente de manera enfática– la cultura tibetana. Además del chino, el tibetano, y las matemáticas, los niños/as tibetanos algunas veces aprenden acerca del comunismo, maoísmo e historia china. Sin embargo, casi nunca les imparten enseñanzas sobre la historia, cultura o religión tibetana. De hecho, en muchas escuelas primarias mixtas los maestros chinos castigan las expresiones de la cultura tibetana; especialmente cuando se trata de mostrar lealtad al Dalai Lama, aunque también en hechos tan inocentes como usar atuendos tradicionales; cantar canciones regionales; celebrar festividades o hablar acerca de su historia, diferenciándola de la de China. Los Maestros tibetanos que son sorprendidos enseñando a sus estudiantes acerca de su historia, o cultura, enfrentan acoso, despido y otro tipo de castigos; incluyendo encarcelamiento. v Discriminación en la Educación. Los niños/as tibetanos algunas veces estudian en escuelas primarias separadas y de calidad inferior, comparadas con las escuelas a donde asisten los niños/as chinos. En las escuelas mixtas, frecuentemente sufren discriminación étnica. Muchas veces los niños/as tibetanos pagan cuotas superiores por útiles o material escolar, como: pupitres, libros, plumas y comida. Estos "pueden ser ubicados en salones de clase que tengan equipo e instalaciones inferiores". En algunos casos, asisten a escuelas "tibetanas" de menor calidad, con el fín de separarlos de las escuelas "chinas" de mayor calidad. Frecuentemente en las escuelas primarias mixtas, los niños/as tibetanos no reciben el mismo nivel de enseñanza que sus compañeros chinos; ya sea porque sus padres carecen del "guangxi" (conexión); o porque no tienen recursos suficientes para ofrecer los "regalos" que muchos padres chinos -(quienes tienen mejor posición económica)- dan a los maestros para garantizar un trato preferencial a sus hijos. En algunas escuelas primarias mixtas, los maestros chinos discriminan a los estudiantes tibetanos de diversas maneras. Por ejemplo, envían a los estudiantes tibetanos, - no así a los chinos-; a realizar trabajos físicos, tales como: limpiar los baños, barrer y cocinar. Igualmente suelen denigrar a los estudiantes tibetanos como "sucios", "no inteligentes". v Acceso a la Atención Médica. El acceso a la atención médica, es muy deficiente en lo que concierne a los niños/as tibetanos, debido a dos factores: la ausencia de instalaciones adecuadas; especialmente en las regiones rurales y entre nómadas de Tíbet. Esto también se debe al alto costo que implica la atención médica, aún en donde existen instalaciones sanitarias. Los niños/as tibetanos en Lhasa y en otras pocas áreas urbanas, viven cerca de hospitales modernos. Sin embargo la mayoría de los tibetanos deben viajar horas, o días para llegar a una clínica médica moderna. En caso de emergencia, es imposible que los niños/as tibetanos lleguen a tiempo a una clínica moderna, evitando así la fatalidad. Adicionalmente, el alto costo de la atención médica impide que muchos niños/as tibetanos reciban tratamiento médico aún cuando vivan cerca de un hospital o clínica. Entonces, algunas veces la medicina tibetana puede emplearse como una alternativa para los/as niños/as que viven en regiones remotas que no cuenten con instalaciones médicas modernas, aunque ésta tiende a ser menos eficaz que la medicina moderna en infecciones y enfermedades infantiles potencialmente fatales. Un programa de vacunación infantil ha sido implementado prácticamente en toda China, pero éste no ha llegado aún a la mayoría de los niños/as tibetanos, quienes más del 80% viven en áreas rurales o nómadas. La razón principal para esta falta, es que los trabajadores gubernamentales encargados de llevar a cabo el programa de vacunación en China, generalmente omiten viajar a las regiones remotas de Tíbet para suministrar inmunizaciones. v Enfermedades comunes entre los niños/as tibetanos. Las enfermedades más graves que padecen los niños/as tibetanos son las infecciones agudas del aparato respiratorio (como neumonía); así mismo enfermedades diarréicas; hepatitits; hidátide; y tuberculosis. Generalmente las enfermedades diarréicas son causadas por parásitos, y constituyen la causa principal de muerte entre los niños/as tibetanos. La mayoría de estos decesos pueden prevenirse con una simple una terapia de rehidratación oral. Otros problemas de salud, tales como el raquitismo y la lepra, pueden ser localizados en ciertos sectores de la población tibetana, más que en otros. v Desnutrición y atrofia en el crecimiento. Estudios recientes muestran que los niños/as tibetanos sufren de atrofia en el crecimiento causada por desnutrición crónica. Más de la mitad de los niños/as tibetanos examinados en un estudio reciente, mostraron indicaciones de atrofia en el crecimiento. La desnutrición también hace a los niños/as susceptibles a enfermedades infantiles fatales, cuyo problema se agrava, debido a que pocos niños/as reciben la vacunación infantil básica. Existen diversas causas que generan desnutrición; en algunos casos pareciese que los niños/as tibetanos no reciben alimentación adecuada; lo cual es un fuerte factor determinante. Igualmente los impuestos y las políticas de regulación de mercado establecidas por el gobierno chino han generado escasez de alimentos a muchas familias tibetanas. La mayoría de los niños/as tibetanos tienen acceso al agua potable debido a la abundancia de lluvia y nieve. Sin embargo, en algunas regiones el suministro de agua está infectado con parásitos y otras impurezas, causando disentería y potencialmente problemas de salud a largo plazo. v Educación Acerca de la Salud. En realidad, los niños/as tibetanos no reciben ninguna educación acerca de la salud. Aun aquellos que asisten a escuelas controladas por el Estado, éstos no aprenden ninguna información básica de higiene. Por ejemplo, cómo prevenir la propagación de la enfermedad. La ausencia de la educación acerca de la salud e higiene puede conducir a problemas severos en un futuro cercano. Algunos reportes sugieren que el SIDA eventualmente podría convertirse en epidemia en Tíbet, debido al incremento de la prostitución en Lhasa, lo cual contribuye en gran medida a ser una amenaza. v Los Derechos de las Mujeres y los Niños/as a la Salud y la Educación. China continúa forzando la política de planificación familiar en Tíbet; la cual limita a las familias tibetanas a tener dos o tres niños; dependiendo del lugar donde vivan. Con el fín de implementar esta política, el gobierno chino en ocasiones lleva a cabo abortos y esterilizaciones forzadas. Aquellos niños "-no autorizados-", quienes con su nacimiento violan la ley de planificación familiar nunca tendrán derecho a los mismos beneficios que otros niños reciben de acuerdo a la ley china. Por ejemplo, educación, atención médica y ración alimenticia. De tal manera que la violación a los derechos de las mujeres tibetanas, indirectamente causa violación a los derechos de sus niños/as. Debido a las causas previamente descritas, éstas han motivado a muchos niños/as tibetanos – cerca de 1,000 cada año-, a arriesgar sus vidas en viajes peligrosos para huir al exilio en India. Estas circunstancias no solo ponen en peligro la supervivencia de la cultura tibetana; si no que también comprometen el bienestar físico, psicológico y social del pueblo tibetano. Por consiguiente, a pesar de las recomendaciones que incluimos a corto plazo, al final de este reporte de investigación, se concluye que solamente una solución de estos problemas a largo plazo asegurará el lado del pueblo tibetano para ejercer su auto-determinación. Esperamos que esta información, alentará al gobierno chino, y a otros gobiernos, personas, y organizaciones no gubernamentales preocupados; así como a la comunidad internacional, para tomar las acciones necesarias para asegurar la supervivencia, salud y completo desarrollo de la próxima generación de niños/as tibetanos. Trabajo de Investigación elaborado por el Comité Internacional de Abogados para Tíbet Marzo 2001